No me importa ser el segundo plato. El segundo plato es el que más llena, el que más sacia, el que posee mayor aporte calórico. Te comes el primero rápido para acto seguido engullir el segundo. Tampoco me importa ser el café; el aroma, el sabor, las palpitaciones, la intensidad y las noches sin dormir. Postre tampoco está mal ¿A quién le desagrada un dulce? Puro pecado, caramelo, chocolate y nata derretida en la boca. Vicio. La copita de vino; ese temblor y mordida de labios involuntario, los coloretes y la sonrisa tonta, que parece que concede pero no da. No me importa ser nada de eso.

Lo que no me gusta es ser el puto palillo de dientes.

Compártelo en...
Share on Facebook439Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someonePrint this page

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. CERRAR